Síndrome Urémico Hemolítico (SUH)

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“Todo comenzó como una simple molestia en la panza. Primero fue una diarrea común, pero al segundo día apareció algo que nos asustó: sangre en las heces. Fuimos a la guardia. Fue entonces cuando el pediatra nos habló del Síndrome Uremico Hemolítico y de una bacteria la Escherichia coli, una especial, capaz de liberar una toxina (Shiga-toxina) que viaja por la sangre y daña los órganos, especialmente los riñones”.

El Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) es una enfermedad grave que puede aparecer después de una infección intestinal causada por una bacteria llamada Escherichia coli productora de toxina Shiga. Esta toxina daña los pequeños vasos sanguíneos del cuerpo y esto produce que los glóbulos rojos se rompan, las plaquetas disminuyen  (encargadas de la coagulación) y causa que los riñones se lastimen y que no funcionen

En Argentina es la principal causa de insuficiencia renal aguda en niños. Aunque la mayoría de los pacientes se recupera, algunos pueden presentar complicaciones, como presión arterial alta o enfermedad renal crónica y tiene una tasa de mortalidad de 3%, por lo que el diagnóstico y el tratamiento tempranos son muy importantes.

¿Cómo comienza?

Generalmente empieza como una gastroenteritis con:

  • Dolor abdominal.
  • Diarrea.
  • Vómitos.

Con frecuencia, la diarrea se vuelve con sangre, lo que requiere una consulta médica inmediata.

¿Cuáles son los signos de alarma?

Consulte de urgencia si el niño presenta:

  • Diarrea con sangre.
  • Orina muy poca cantidad o deja de orinar.
  • Orina de color oscuro.
  • Palidez marcada.
  • Manchas rojas en la piel o moretones sin golpes.
  • Hinchazón de párpados, cara o piernas.
  • Mucho sueño, irritabilidad, decaimiento, convulsiones.
  • Vómitos persistentes o diarrea abundante que dificultan mantener una buena hidratación.

¿Por qué es importante la hidratación?

Mantener una buena hidratación desde el comienzo de la diarrea es fundamental.

En algunos niños, el equipo de salud puede indicar hidratación por vía endovenosa de forma temprana, ya que ayuda a proteger los riñones y puede disminuir el riesgo de complicaciones.

¿Cómo se diagnostica?

El médico puede solicitar:

  • Estudios de materia fecal para identificar la bacteria o la toxina.
  • Análisis de sangre para evaluar los glóbulos rojos, las plaquetas y la función de los riñones.

También puede recomendar controlar la cantidad y el aspecto de la orina durante los días posteriores al inicio de la diarrea.

¿Cómo se trata?

No existe un medicamento que cure directamente el SUH.

El tratamiento consiste en brindar el apoyo que el organismo necesita mientras los riñones se recuperan. Según cada caso, puede incluir:

  • Hidratación.
  • Control de la presión arterial.
  • Transfusiones cuando son necesarias.
  • Diálisis, si los riñones dejan de funcionar temporalmente.

¿Qué NO se debe hacer?

  • No automedicar al niño.
  • No dar antibióticos sin indicación médica.
  • No administrar medicamentos para cortar la diarrea.
  • No dar antiinflamatorios, como ibuprofeno, porque puede dañar más los riñones.

¿Cómo se puede prevenir?

Algunas medidas simples ayudan a reducir el riesgo:

  • Cocinar bien la carne, especialmente la carne picada (no debe estar rosada en el centro).
  • Lavar cuidadosamente frutas y verduras.
  • Evitar la contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocidos (no usar el mismo cuchillo para carne cruda y otros alimentos).
  • Consumir leche, lácteos y jugos pasteurizados.
  • Lavarse bien las manos después de ir al baño, cambiar pañales y antes de preparar alimentos.
  • Utilizar agua segura y evitar bañarse en aguas no habilitadas.

Mitos y realidades

Mito: "Solo las hamburguesas pueden causar SUH."

Realidad: La bacteria también puede encontrarse en otras carnes mal cocidas, leche y productos no pasteurizados, frutas y verduras contaminadas, agua contaminada o transmitirse de una persona a otra por falta de higiene de manos.

Después de la enfermedad

 La mayoría de los niños supera la etapa aguda con éxito si reciben cuidados de calidad. Sin embargo, es obligatorio el seguimiento médico de por vida (al principio es muy frecuente y luego anual) para vigilar la presión arterial, la pérdida de proteínas por orina y la función del riñón, ya que algunos problemas pueden aparecer años después.
A todos los pacientes que tuvieron Sindrome Uremico Hemolitico, una vez que hayan pasado el estado agudo, se les indica mantener hábitos saludables, comer sin agregado de sal y evitando alimentos con “exceso de sodio”, comer una vez por dia canes y evitar hábito sedentario.

Comité Nacional de Nefrología

Fuentes:

  1. Loos S, et al. Hemoconcentration and predictors in STEC-HUS. Pediatr Nephrol. 2021.
  2. Bonany P, et al. Fluid restriction versus volume expansion in children with diarrhea-associated HUS. Pediatr Nephrol. 2021.
  3. Böckenhauer J, et al. Volume expansion mitigates STEC-HUS in children. Pediatr Nephrol. 2024.
  4. Balestracci A, et al. Blood in urine: an early and constant finding for STEC-HUS diagnosis. Pediatr Nephrol. 2025.
  5. Alconcher, L.F; et al. Shiga toxin–producing Escherichia coli-hemolytic uremic syndrome patients after a median follow-up of 12 years. Pediatric Nephrology, 2024 
  6. Alconcher, L. F.,  et al.. Long-term kidney outcomes in non-dialyzed children with Shiga-toxin Escherichia coli associated hemolytic uremic syndrome. Pediatric Nephrology, 2023