Prevención de infecciones de transmisión sexual en adolescentes
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Las infecciones de transmisión sexual (ITS), son como su nombre lo indica enfermedades que se transmiten principalmente durante las relaciones sexuales, ya sean vaginal, oral o anal. Algunas de ellas también pueden contagiarse a través de fluidos corporales, de sangre y de la madre al hijo durante el embarazo o parto.
Estas enfermedades pueden ser causadas por virus, bacterias o parásitos.
En los últimos años es alarmante el aumento de las infecciones de transmisión sexual en los adolescentes. Esto puede deberse a múltiples causas, hay menor uso del preservativo y mayor utilización de métodos anticonceptivos nuevos, que son muy eficaces para evitar el embarazo, pero al no ser de barrera no son efectivos para evitar las ITS; nuevas modalidades de vínculos (más fugaces y ocasionales); una Educación Sexual Integral (ESI) con aplicación debilitada y problemáticas de consumo que disminuyen la percepción de riesgo.
Estas infecciones afectan la salud sexual, la reproductiva, pueden dar lugar a esterilidad, a cáncer, infecciones abdominales, complicaciones en el embarazo y también puede llevar a la estigmatización entre sus pares.
Por lo expuesto es menester que como padres, familia y docentes entendamos la forma de transmisión, como prevenirlo y los síntomas a los que tenemos que estar atentos, para ayudar a nuestros adolescentes a tener una vida sexualmente saludable.
¿Cuáles son los síntomas más frecuentes de una infección de transmisión sexual?
Si bien no siempre presentan síntomas, cuando lo hacen son muchos y variados, entre ellos tenemos:
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Secreción y/o pus a través del pene, flujo vaginal “atípico” (más cantidad, diferente color, olor fuerte) y secreción por el ano.
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Lesiones tipo llagas que pueden causar dolor o no, en la zona genito-anal o distribuidas por todo el cuerpo.
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Verrugas en la zona genito-anal
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Y otros síntomas como ardor al orinar, dolor en la parte inferior del abdomen, dolor durante las prácticas sexuales y/o picazón en los genitales externos.
¿Cómo se diagnostican?
Las ITS que presentan lesiones, el diagnóstico lo realiza el médico con la observación y evaluación clínica de las mismas y ante la presencia de secreciones, la mayoría de las veces, se complementa el diagnóstico con el análisis microbiológico de una muestra de secreción.
En cuanto a las otras ITS que cursan de forma asintomática como el VIH,la hepatitis B o C, la sífilis, etc el diagnóstico se realiza con un análisis de sangre específico para cada una de ellas.
¿Tienen tratamiento?
Muchas de estas enfermedades tienen tratamiento y se pueden curar si se consulta a tiempo, evitando así complicaciones.
Las ITS como la clamidiasis, la gonorrea, la sífilis y la tricomoniasis se pueden curar con tratamiento antibiótico si son tratadas oportuna y correctamente.
Algunas ITS producidas por virus, se indican medicaciones antivirales, por ejemplo para el herpes y la infección por el VIH, que son eficaces para controlar la infección, mejorar la evolución de las enfermedades, pero no curarlas. En cuanto a la hepatitis B o C, los antivirales pueden curar la infección, evitar las lesiones hepáticas y la disfunción hepática progresiva.
Es fundamental que también se estudie y se trate a la o las parejas sexuales.
El diagnóstico precoz es fundamental para una mejor respuesta a los tratamientos.
¿Cómo se pueden prevenir?
Las mayoría ITS se pueden prevenir con el uso adecuado del preservativo ( para pene o vaginal), pero a pesar de su eficacia no protegen frente a las ITS (como la sífilis o el herpes genital) que presentan lesiones o úlceras en zonas distintas de los genitales.
Actualmente existen vacunas seguras y muy eficaces para prevenir dos de las ITS víricas: la hepatitis B y la infección por el virus del papiloma humano (VPH). La vacuna del virus de la hepatitis B reduce en un 90% el riesgo de infección y se encuentra en nuestro calendario nacional de vacunación obligatoria y gratuita desde el año 2000, para los recién nacidos y desde el 2014 para toda la población. No se necesita orden médica ni estudios previos para recibirla. La vacuna para el VPH, que si se administra en las edades recomendadas, protege contra la infección, previniendo el desarrollo de enfermedades asociadas como verrugas genitales y cánceres. Se da como única dosis a los 11 años. Pero de no haberla recibido está disponible para las mujeres nacidas a partir del año 2000 y los varones nacidos a partir del año 2006 y que tengan menos de 26 años al momento de la vacunación.
Hay otras medidas de prevención a tener en cuenta, como la “PEP, PREP y DoxiPREP” ( profilaxis preexposición o post exposición) que se trata de la indicación de 1 o más medicamentos que se pueden tomar previamente o posterior a una exposición de riesgo. Para poder acceder a la utilización de esta herramienta se debe consultar con un médico/a.
También se aconsejan otras medidas de prevención para algunas de estas infecciones que tienen otras formas de transmisión como: evitar compartir agujas, objetos de higiene personal, como máquinas de afeitar o cepillos de diente y juguetes sexuales. Usar material descartable si se realizan perforaciones en la piel (tatuajes o piercings) y utilizar guantes de látex cuando exista contacto con sangre.
Conclusiones
Las ITS son enfermedades que se transmiten más frecuentemente durante las relaciones sexuales, pueden ser asintomáticas o presentar síntomas a nivel de los genitales.
Ante la aparicion de sintomas o antecedentes de haber tenido relaciones sexuales sin proteccion se aconseja consultar al médico ya que el diagnostico precoz es fundamental para una mejor respuesta al tratamiento y evitar complicaciones.
Son prevenibles principalmente con el uso de preservativo y, para algunas de ellas, contamos con vacunas altamente eficaces que están en nuestro Calendario Nacional por eso es importante tener el calendario completo y al día.
Es fundamental hablar del tema con nuestros adolescentes, fomentar la educación sexual integral en las escuelas y hogares, acompañar a los adolescentes a buscar información en sitios seguros y generar espacios de diálogo confiable para ellos. Cuidarse es quererse y querer al otro.