Prevención de ahogamientos en Infancia y Adolescencia

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Los niños de todo el mundo tienen derecho al nivel más alto posible de salud y a disfrutar de un ambiente con riesgos controlados, protegidos de las lesiones y de la violencia.

En la Argentina, las lesiones de causa externa representan la 1era causa de muerte entre los 5 y 15 años y la 3er causa en menores de 5 años.

Aunque desde el año 2000 la tasa mundial de los ahogamientos disminuyó 38 %, en el año 2023 murieron ahogadas en nuestro país 250 personas:

 Un niño entre 1 y 5 años murió por ahogamiento aproximadamente cada 7 días.

Los ahogamientos son eventos prevenibles que suceden todo el año en todo el planeta. Son la 2da causa de muerte por lesiones no intencionales y el 63% de ellos ocurre en menores de 5 años.

Los ahogamientos en los menores de 5 años suceden por distracción o negligencia de los adultos, en el domicilio o sus inmediaciones, en el baño (bañeras, inodoros), baldes sin vaciar, pozos sin tapar, estanques, piletas, canales, acequias, bebederos del ganado. 

Los menores de un año dependen de sus cuidadores. Deben estar al alcance de 1 m (1 brazo) del cuidador cuando se encuentra en la cercanía del agua

En este rango etario los niños no reconocen el peligro, el ahogamiento es rápido y silencioso, con poca agua es suficiente:

Siempre debe haber un adulto, responsable, competente, atento y cercano, 100 % dedicado, sin celular ni auriculares.

En los adolescentes las causas más frecuentes son la imprudencia, la subestimación del riesgo, el equipamiento inadecuado, el desconocimiento del entorno, el uso de sustancias que alteran la toma de decisiones como el alcohol y las drogas. El ambiente donde con frecuencia ocurren estos hechos es en aguas oscuras en movimiento. (lagos, mar, ríos)

Sugerimos a las familias fomentar el desarrollo de habilidades progresivas en el agua, como aprender a nadar y conductas prudentes en entornos acuáticos, como no zambullirse si no se ve el fondo, elegir lugares habilitados para bañarse en horarios donde estén los guardavidas, respetar indicaciones y señales, averiguar las características y riesgos de los espejos de agua, utilizar el equipamiento adecuado para actividades acuáticas.

Recomendamos realizar cursos de reanimación cardiopulmonar (RCP) a todos los cuidadores, y promover su aprendizaje  en las escuelas.

Cuando hay piletas, hay que tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

-Cerco perimetral completo de 1,30 m, de alto, entero o con barrotes verticales, separados por no más de 10 cm. 

-Puerta única con un mecanismo de apertura-cierre no accionable para niños pequeños. 

- No dejar objetos próximos al cerco que faciliten su escalamiento. No dejar elementos que llamen la atención dentro de la pileta. (pelotas, juguetes),

- Bordes y piso de la piscina de material antideslizante.

- Escalinatas de acceso con poca pendiente, escalones anchos y rectos, con baranda y piso antideslizante.

- Las piletas inflables o desarmables, y los recipientes tipo piletón deben permanecer vacíos.

- Las bocas de succión de piletas medianas o grandes deben estar recubiertas por una rejilla de trama estrecha.

- No confiar en elementos inflables como flotadores de cuello o chalecos no homologados.


Conclusiones

“SI SE PUEDE PREVENIR, NO ES UN ACCIDENTE”

“LA SUPERVISIÓN CONSTANTE SALVA VIDAS.”

“NUNCA DEJAR A NIÑOS A CUIDADOS DE OTROS NIÑOS”

“LOS AHOGAMIENTOS OCURREN EN TODO EL AÑO”

“SI DESAPARECE UN NIÑO, BUSCAR PRIMERO EN EL AGUA”

“ NO OLVIDAR PENSAR EN LA SEGURIDAD EN VIVIENDAS DESCONOCIDAS, FIESTAS Y VACACIONES”


Comité de Nacional de Prevención de Lesiones