Muerte súbita e inesperada del lactante

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Se denomina muerte súbita e inesperada del lactante a la que se produce durante el primer año de vida en un niño que en las 24 horas previas no se esperaba que ocurriera y cuya causa se desconoce antes de la investigación médica y legal.

La mayoría de estas muertes se produce en el domicilio y se relaciona con el sueño. Suelen estar asociadas con infecciones respiratorias agudas. En general se presentan más casos en las poblaciones con necesidades básicas insatisfechas, en particular viviendo en condiciones de hacinamiento

En Argentina, de acuerdo con el informe de estadísticas vitales del Ministerio de Salud de la Nación correspondiente al año 2024, se producen anualmente 138 fallecimientos domiciliarios en menores de 1 año de edad, de los cuales 78 corresponden a muertes súbitas e inesperadas del lactante, lo que equivale en promedio a un poco más de 1 deceso semanal. Es un evento devastador para la familia y para la comunidad.

Se produce por una falla en el mecanismo de despertar ante la asfixia cuando un niño vulnerable durante su primer año de vida, duerme en condiciones ambientales desfavorables.

Se considera vulnerable al niño con antecedentes de prematuridad, mal crecimiento durante el embarazo, exposición a drogas, tabaco o alcohol. Las condiciones ambientales desfavorables que aumentan el riesgo de muerte son la posición boca abajo para dormir, el tabaquismo, el sobrecalentamiento, los objetos sueltos en la cuna, el hacinamiento y el colecho sin precauciones.

El diagnóstico de muerte súbita se hace cuando no se encuentra ninguna causa ambiental o del niño que justifique la muerte después de examinar detalladamente el lugar donde ocurrió, la historia clínica del niño y la autopsia completa.

Algunos niños tienen eventos aparentemente muy graves pero que se resuelven espontáneamente, con maniobras de reanimación. Esos niños deben ser estudiados para investigar las posibles causas del evento.


Para  disminuir el riesgo de muerte súbita e inesperada del lactante debemos tener en cuenta estas recomendaciones:


  1. Cuidados desde el embarazo: con los controles obstétricos adecuados, el cuidado de la salud materna, evitando la exposición al tabaco, el alcohol y las drogas.

  2. Seguir las recomendaciones para el sueño seguro:

  • Acostar al bebé en una cuna en posición boca arriba para dormir sobre una superficie firme, plana, no inclinada, que no deje espacios entre el colchón y la cuna. 

  • Compartir la habitación con las personas que ejercen el cuidado, sin compartir la cama, al menos en los primeros 6 meses.

  • Desaconsejar el colecho en algunas situaciones: el riesgo aumenta más de 10 veces si la capacidad de despertar de los padres está disminuida (cansancio, alcohol, sedación, drogas ilícitas, tabaquismo). También se desaconseja si la madre fumó durante el embarazo, cuando la superficie es blanda, si el colchón tiende a hundirse, si uno o ambos padres son obesos o si hay almohadas. La ropa de cama pesada puede tapar la cabeza del bebé e impedir que se mueva.  Evitar el colecho con otros niños y mascotas dada la posibilidad de asfixia por aplastamiento. 

  • La posición de costado no se recomienda porque facilita la rotación hacia la posición boca abajo.

  • En la cuna no debe haber almohadas, nidos de contención, chichonera, peluches, ropa suelta, colchas o edredones. 

  • La altura de las barandas debe ser de 60 cm, como mínimo, y que no sean parcialmente rebatibles. Si la cuna tiene barrotes la separación entre ellos debe ser mayor de 4,5 cm y menor de 6 cm.

  • Se consideran de riesgo para dormir, los productos para mantener al bebé inclinado o sentado (huevito, silla de auto, cuñas y dispositivos de posicionamiento).

  • El humo de tabaco, en cualquier ambiente de la vivienda donde habita el niño, genera un alto riesgo convirtiéndolo en un fumador pasivo. El tabaco inhibe el mecanismo de defensa ante algún déficit de oxígeno que pudiera suceder e impide el microdespertar que salva la vida ante la asfixia. 

  • En los casos en que el adulto se duerma mientras alimenta al bebé, se reconoce que es menos peligroso si ocurre en la cama del adulto (aunque no es recomendable) que dormirse amamantando en un sofá; el bebé se puede deslizar y quedar en una posición en la que se asfixie. 

  • La alimentación con leche humana disminuye el riesgo; si aparece alguna dificultad para la lactancia se debe brindar asesoramiento y apoyo. 

  • El chupete disminuye el riesgo de muerte súbita. Se puede ofrecer antes de que el bebé se duerma, a partir del momento en que la lactancia esté bien establecida (el bebé aumenta de peso, se han superado las dificultades para amamantar). 

  • Evitar el exceso de abrigo del bebé y la cobertura de la cabeza; las sábanas o mantas sólo deben cubrir hasta la línea axilar; no colocarle gorro en ambientes de temperatura agradable. Evitar ropa con cordones. 

  • No se recomienda el fajado (envolver al niño de manera ajustada al acostarlo para dormir). Los movimientos son parte del mecanismo del microdespertar. 

  • Comprometer a todos los profesionales de la salud, a los medios de comunicación, a las redes sociales, a fabricantes y vendedores de objetos para lactantes, para que las recomendaciones sobre sueño seguro resulten una norma social. 


Mensajes clave para las familias

  • El cuidado durante el embarazo asegura el mejor crecimiento y desarrollo del bebé y lo vuelve menos vulnerable.

  • La lactancia materna disminuye el riesgo de muerte súbita e inesperada del lactante. 

  • Sigamos las recomendaciones de la Sociedad Argentina de Pediatría para un sueño seguro: Acuesta a tu bebé boca arriba en su cuna para dormir, en una superficie firme y plana, sin objetos en la cuna, en un ambiente libre de tabaco, y de temperatura agradable. 

  • El consumo de tabaco antes y después del nacimiento, al igual que la exposición a nicotina a través de sustitutos del cigarrillo (cigarrillos electrónicos), aumenta el riesgo de muerte súbita e inesperada del lactante.

  • No existe ningún dispositivo comercial que tenga la propiedad de prevenir la muerte súbita e inesperada del lactante, no hay evidencia científica sobre su efectividad.

  • Dialoga con tu pediatra si tienes dificultades para seguir estas recomendaciones. 

  • Es fundamental que toda persona que cuide al bebé debe seguir estas mismas recomendaciones.


Mitos y preguntas

En la posición boca arriba no hay riesgo que el niño se aspire si regurgita o vomita. Su vía aérea está por encima de su vía digestiva.

El chupete no es un enemigo de la lactancia. Durante los primeros días se da prioridad a lograr la mejor lactancia posible para ese binomio. Una vez que se ha logrado una alimentación adecuada, se puede ofrecer el chupete para disminuir el riesgo de muerte súbita.


Grupo de trabajo de Muerte Súbita e Inesperada del Lactante


Bibliografía: 

1. Grad E, Rossato NE, Taire DL. Actualización de las recomendaciones sobre sueño seguro. Arch Argent Pediatr 2023;121(6):e202310113. 

2. Estadísticas vitales. Información básica. Argentina- Año 2024; [Acceso: 15 de marzo de 2026]. Disponible en: https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/serie_5_nro_68_anuario_vitales_v4_revisada_ok.pdf

3. Análisis de los determinantes de la Mortalidad Infantil Domiciliaria en Argentina 2018-2019. Dirección de Salud Perinatal y Niñez. Ministerio de Salud de la Nación. Año 2023.; [Acceso: 30 de junio de 2025]. Disponible en: https://es.scribd.com/document/728723538/2023-Mortalidad-Infantil-Domicliaria