FESTEJOS EN LA ADOLESCENCIA : a propósito del UPD

Compartir



En los últimos años,  nuevos fenómenos se han instalado en el calendario escolar: el UPD (Último Primer Día), UUD ( ÚLTIMO , ÚLTIMO DÍA ) UVI ( ÚLTIMAS VACACIONES DE INVIERNO ).  Más allá de la polémica, estos festejos  revelan una verdad universal: los adolescentes necesitan ritos de paso que sean significativos y que los identifique.

Históricamente, el ser humano ha buscado marcar simbólicamente el tránsito de una etapa a otra. El ritual es, en esencia, una forma de decir: "Ya no soy el mismo". En el UPD hay una mezcla de alegría y angustia ante la conciencia del paso del tiempo y la pérdida de la etapa escolar. Es un acontecimiento al servicio de atravesar ese pasaje que genera tanta nostalgia como expectativa.

También existen celebraciones institucionales que sostienen y definen los cambios , como la fiesta de egresados , la entrega de diplomas , que materializan un antes y un después: el ser   egresados y no más alumnos.


El Desafío de los Límites

El problema no es la necesidad del ritual, sino el cómo se lleva a cabo. Actualmente, festejos como el Banderazo, el UPD o el viaje de egresados suelen estar atravesados por realidades que exigen nuestra atención:

Vulnerabilidad y presión: El adolescente busca desplegar su autonomía, pero a menudo lo hace desafiando sus propios límites  y la autoridad institucional sin medir plenamente  las consecuencias.

Consumo de sustancias psicoactivas: A pesar de estar prohibida su comercialización, incluso del alcohol  en menores de 18 años, hay un amplio acceso, con la complicidad necesaria del mundo  adulto. 

La "Naturalización": Nuestra cultura incorpora el alcohol como parte "insustituible" del festejo, lo que dificulta advertir cuándo el consumo se torna problemático.

Dato Clave: Todo consumo de alcohol en menores de 18 años se considera de riesgo. No existe un nivel "saludable", ya que afecta la atención, la concentración y aumenta el riesgo de lesiones en un cuerpo y mente  que aún está en desarrollo .


El rol del adulto : coherencia también en los festejos

Educar implica una elección: o pagamos el precio los adultos sosteniendo un límite (exponiéndose a la frustración del joven), o lo pagan los chicos con las consecuencias de sus actos. El límite no es un castigo, es una puesta en acción del amor que protege y dirige. Nos interpela a  involucrarnos:  a veces habilitando, otras no permitiendo. 

Es importante que cada familia escuche y esté atenta de cómo se vincula el  adolescente con el UPD, qué emociones y significancia tiene el festejo y cómo piensa vivirlo.

Construcción de estrategias para un Acompañamiento Efectivo en el marco de festejos adolescentes :

1. Antes de la celebración: La preparación

  • Acuerdos claros: Hablar sobre expectativas de ambas partes : horarios de regreso y el respeto a las normas institucionales ( escolares , municipales , etc.). Es fundamental desalentar la concurrencia a la escuela si el joven no está en condiciones físicas de afrontar la jornada.
  • Información y Red: Conocer la ubicación del festejo y conectarse entre los adultos para tener una visión compartida de la seguridad.
  • Prevención informada: Brindar información veraz sobre los riesgos del consumo de alcohol y otras sustancias psicoactivas, motivando el autocuidado y la responsabilidad entre pares (no dejar a nadie solo, pedir ayuda si alguien se siente mal).

2. Durante el festejo: Supervisión activa

  • Estar disponible y atento sin ser intrusivo. 
  • Si el festejo es en la vía pública, orientar para que no se generen conflictos de convivencia (ruidos molestos, pirotecnia, cortes de calle).
MEDIDAS PARA MITIGAR RIESGOS :
 En el caso de encontrarse con jóvenes en situación de consumo excesivo de alcohol, recomendamos:
 • Llamar al número de emergencia local si presentan signos de intoxicación, en especial si se encuentra inconsciente. 
 • Intentar contactar con un adulto responsable. 
 • Mientras tanto, no dejarlos solos. 
 • Ponerlos de costado para que no haya riesgo de aspirar fluidos. 
 • Ofrecerles agua ( si está consciente )  y abrigarlos. 
 • Mantener la calma y llevar tranquilidad.  


3. Después: Reflexión y aprendizaje

  • Verificar el estado del adolescente al llegar y, más tarde, conversar sobre la experiencia. ¿Se cumplieron los acuerdos? ¿Qué se aprendió?¿Se alcanzaron las expectativas de los adolescentes , de las familias , de la escuela ?


La Pregunta de Fondo: ¿Para qué festejamos?

Detrás del ruido y el descontrol del UPD, suele haber una pregunta profunda sobre el propósito. La adolescencia es el tiempo de descubrir el "proyecto de vida". Cuando hay un vacío de sentido o falta un adulto que pregunte "¿Qué querés ser y cómo vas a lograrlo?", ese espacio suele llenarse con intensidad y exceso.

Celebrar el paso a una nueva etapa es saludable. El desafío como adultos es proponer formas de festejo que acerquen al adolescente a su futuro,su protagonismo , su identidad,  en lugar de ponerlo en riesgo. Ahí es donde empieza el verdadero acompañamiento.

Grupo de trabajo Salud Escolar  



BIBLIOGRAFÍA:


https://www.culturiz.ar/2026/03/rituales-adolescentes-upd-limites-adultos.html