Esguinces
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Los esguinces son lesiones frecuentes en la infancia, y se producen cuando los ligamentos, fibras fuertes y flexibles que unen los huesos entre sí, se estiran o se desgarran parcialmente por un movimiento brusco, una caída o una torcedura.
Se producen especialmente durante juegos, deportes y actividad física en el ámbito escolar y pueden causar dolor, inflamación y dificultad para mover la articulación afectada, por lo que al comienzo puede confundirse con una fractura.
Se caracteriza por dolor en la articulación lesionada, hinchazón e incomodidad o dificultad para mover la zona afectada. En el tobillo, que es uno de los sitios más frecuentes, suele aparecer después de que el pie se tuerce hacia un lado.
Para diagnosticarla correctamente se debe valorar cómo ocurrió la lesión y examinar la articulación afectada. En los primeros auxilios, lo fundamental es diferenciar si puede tratarse de un esguince o de una lesión más grave, como una fractura. La evaluación por el equipo de salud permite confirmar el diagnóstico, indicar analgésicos si fueran necesarios y descartar fractura.
El tratamiento en la primera atención es dejar el miembro en reposo, mantener el pie o la zona afectada en alto y colocar hielo envuelto en una toalla sobre el área lesionada durante unos 20 minutos. Luego se recomienda consulta asistencial.
Estar atentos si: presenta dolor muy intenso, imposibilidad para apoyar o mover el miembro, deformidad visible o una lesión que no mejora con las primeras medidas. En esos casos, además de inmovilizar y no forzar la articulación, se debe consultar rápidamente para descartar fractura u otra lesión más importante.
Evitar: aplicar hielo directamente sobre la piel, obligar al niño/a a seguir caminando o haciendo actividad física, o minimizar el dolor sin una evaluación si la lesión fue importante. Tampoco conviene manipular bruscamente la articulación.
En resumen… ¿Cuáles son los mensajes clave para las familias?
• Los esguinces son lesiones frecuentes en la infancia y suelen ocurrir durante juegos o deportes.
• Producen dolor, hinchazón y dificultad para mover la articulación.
• La primera atención consiste en reposo, elevación y frío local con hielo envuelto en una toalla durante 20 minutos.
• Siempre conviene una evaluación médica para descartar fractura.
• Si hay mucho dolor, imposibilidad para mover o deformidad, la consulta debe ser rápida.
¿Cómo puede prevenirse?
Ayuda a promover el uso de calzado adecuado, la supervisión en actividades físicas y deportivas, y el cuidado de los espacios de juego para reducir caídas o torceduras.
¿Qué mitos hay sobre este tema?
“Si puede mover un poco el pie o la mano, no es un esguince importante”. No siempre. Algunas lesiones requieren evaluación.
“Hay que masajear fuerte la zona enseguida”. No. La medida inicial indicada es reposo, elevación y frío local.
¿Qué preguntan los cuidadores / familias?
¿Qué hago primero? Reposo, elevación y hielo envuelto en una toalla durante 20 minutos.
¿Hay que consultar? Sí, para recibir analgésicos si fueran necesarios y descartar fractura.
¿Puede volver a jugar enseguida? No, debe evitarse la actividad física hasta tener evaluación y evolución favorable.
¿Cuál es el pronóstico?
En la mayoría de los casos, con reposo y manejo adecuado, el pronóstico es bueno. Sin embargo, la evolución depende de la intensidad de la lesión y de que se descarte a tiempo una fractura u otra lesión asociada.
Comité Nacional de emergencias y cuidados críticos
Fuentes:
Sociedad Argentina de Pediatría. (2025). Manual de primeros auxilios y RCP para escuelas (1.ª ed.). Sociedad Argentina de Pediatría.