Desarrollo: ¿Qué esperamos durante el primer año de vida?

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Los controles de salud son momentos oportunos para vigilar el desarrollo de los niños y los pediatras estamos capacitados para dicha tarea. No solo corroboramos que las pautas madurativas se cumplan en tiempo y forma, sino que también estamos atentos a las “red flags” (banderas rojas) que nos advierten la posibilidad de que esté ocurriendo alguna dificultad en el desarrollo.

Te contamos todo lo que debés saber.

0 a 3 meses

Los bebés llegan al mundo provistos de herramientas para iniciar la interacción con el entorno rápidamente. En este período, progresivamente logran mantener los ojos abiertos por más tiempo, fijan la mirada hacia el cuidador y pueden seguirlo en un rango de movimiento. También, comienzan a vocalizar con diferente entonación y melodía hacia su cuidador y son capaces de sonreír en respuesta a su sonrisa y no solo por reflejo (sonrisa social).  

Hacia finales del trimestre, los bebés logran sostener su cabeza y mantener sus manos abiertas y relajadas, liberando sus deditos para poder explorar los objetos. 

Poco a poco aprenden a distinguir el día y la noche y a regular su demanda según el contexto, pudiendo lograr momentos de calma y disfrute.


Banderas rojas de 0 a 3 meses

  • Ausencia de sostén cefálico al finalizar el primer trimestre.

  • Inclusión permanente del pulgar luego de los 2 meses de vida.

  • Vocalizaciones monótonas, sin matices melódicos.

  • Irritabilidad permanente.

  • Ausencia de fijación de la mirada luego del primer mes de vida.

  • Reflejo de moro asimétrico.

  • Ausencia de sonrisa social al finalizar este trimestre.


4 a 6 meses

A partir de los 4 meses, los bebés son más capaces de controlar su cuerpo. Pueden mantener una línea entre el tronco y la cabeza, logrando más dominio de la postura.

Boca abajo pueden mantener la cabeza erguida y moverla hacia ambos lados, comienzan a sostenerse sobre sus antebrazos y de a poco van disfrutando más estos momentos (“belly time”). Progresivamente, prestan atención a los objetos que están cerca y empiezan a movilizarse hacia ellos: estiran sus brazos y empiezan a rolar. También, intentan agarrar objetos grandes en forma voluntaria.

Para finales de este trimestre los bebés suelen quedarse sentados con apoyo en sus brazos (como trípode) y mantenerse erguidos cuando se proporciona apoyo. Esta pauta es clave para iniciar la alimentación complementaria.

Socialmente están más preparados y deseosos de interactuar con el entorno: buscan la atención del adulto activamente, buscando con la mirada, balbuceando con entonación y sonriendo.


Banderas rojas de 4 a 6 meses

  • Ausencia de postura centrada en la línea media.

  • Ausencia de palanca, rolido o trípode a los 6 meses.

  • Ausencia de vocalizaciones recíprocas o de juego vocal.

  • Poco interés en la interacción social, evitación del contacto visual, escasa o nula expresión de alegría o de interés por el otro.

  • Falta de prensión voluntaria de los objetos.

7 a 9 meses

Los bebés de 7 a 9 meses  ya son capaces de mantenerse sentados sin apoyo, lo cual ayuda a que puedan ver el mundo desde otra perspectiva. Y al tener sus manos liberadas, pueden tomar algún objeto que les llame la atención y explorarlo pasándolo de una mano a la otra. 

En esta etapa también intentan mantener al adulto atraído con gestos y demostraciones de alegría. Su lenguaje se va complejizando, incorporando el gorgojeo y las vocalizaciones o silabeo a su repertorio expresivo.

Reconocen las caras conocidas y se alegran de verlas, así como caras extrañas que pueden generarles angustia. Disfrutan de ver su reflejo en el espejo y de jugar a la escondida tapando su cabeza o algún juguete con una mantita.


Banderas Rojas de 7 a 9 meses

  • Sedestación inestable sin apoyo.

  • Ausencia de desplazamiento hacia el objeto de interés.

  • Lateralidad definida (ejemplo, usa preferentemente solo la mano izquierda).

  • Falta de interés por tomar objetos o incapacidad de pasaje de estos de una mano a la otra.

  • Ausencia de intercambio social: gestos faciales, sonidos y sonrisas con el otro.

  • Ausencia de silabeo.

  • Falta de interés o atención ante las situaciones interactivas o las melodías musicales.

  • Ausencia angustia de separación y de juego de miradas en el espejo.

  • Falta de expresión de alegría o de interés por el otro.



9 a 12 meses

En esta etapa, los bebés son muy curiosos y desean explorar activamente el entorno que los rodea. Muchos son capaces de movilizarse a través del gateo (o sus equivalentes), o pararse agarrados de algún objeto firme. Una vez que se sienten seguros en esta posición, podrán comenzar a dar pasos con apoyo (tomados de la mano o de los muebles).   

A la hora de comer o ante algún objeto pequeño de interés, los bebés de 9 a 12 meses son capaces de tomarlos entre sus dedos. Primero, con la base y luego con las yemas del índice y pulgar, usando cualquiera de sus manos indistintamente.

A nivel social, son capaces de responder cuando se los llama por su nombre, mirar a los ojos a su interlocutor, entender el NO y algunas consignas simples, como “dame-tomá” o “chau” con refuerzo de gestos. También, logran una triangulación de miradas entre los interlocutores y el objeto de referencia, que se conoce como atención conjunta.

En cuanto al lenguaje, continúan silabeando, usando melodía y entonación al responder. 


Banderas Rojas de 9 a 12 meses


  • Falta de interés por desplazarse. No se moviliza con apoyo.

  • No adquirió pinza radial superior.

  • EI balbuceo aparece de modo aislado y con escasas variaciones melódicas y prosódicas.

  • El bebé no responde al nombre.

  • Falta de respuesta al “no”.

  • Ausencia de permanencia del objeto (no busca objetos escondidos).

  • No mantiene la atención con la mirada o evita hacer contacto con el rostro de quien le habla.

  • Lateralidad definida (ejemplo, usa solo la mano izquierda).


SIGNOS DE ALARMA A CUALQUIER EDAD

  • Pérdida o regresión de habilidades ya adquiridas.
  • Asimetrías posturales.
  • Conductas heteroagresivas, autoagresivas o de aislamiento.
  • Baja tolerancia a la frustración.
  • Indiferencia excesiva hacia el entorno.
  • Rituales y/o estereotipias.
  • Hipotonía o hipertonía.


Comité de Crecimiento y Desarrollo


Bibliografía: 

  1. Comité Crecimiento y Desarrollo Sociedad Argentina de Pediatría. Guía para el seguimiento del desarrollo infantil en la práctica

pediátrica. Arch Argent Pediatr 2017; 115 (Supl 3):s53-s62.

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  2. Lejarraga H, Kelmansky D, Pascucci M, Salamanco G. Prueba Nacional de Pesquisa - Manual técnico. Fundación Hospital de Pediatría “Prof. Dr. Juan P. Garrahan”, 2004. 2.a edición 2019.

  3. Boggiano E, Andrade M, Marotta C, Mouesca J. Manual para la supervisión de niños, niñas y adolescentes. Buenos Aires: Fundación Sociedad Argentina de Pediatría (FUNDASAP); 2010.

  4. Cafiero P, Napoli S, Dartiguelongue J. Fisiología del Neurodesarrollo. En: Fisiología aplicada a la clínica. Buenos Aires: Editorial Journal; 2020. Cap. 1, pp.1-39.

  5. Coriat L. Maduración psicomotriz en el primer año del niño. Buenos Aires: Hemisur; 1974. [Consulta 1 de mayo de 2023]. Disponible en: https://www.lydiacoriat.com.ar/libro/download/lydia-coriat-libro.pdf.

  6. Czornyj L. Capítulo 2: Maduración psicomotriz del niño normal de 0 a 3 años. En: PRONAP. Buenos Aires, 2007.Cap. 2, pp. 62-102.

  7. Sociedad Argentina de Pediatría. El sueño en los niños. Buenos Aires, 2015 [Consulta 19 de abril de 2023]. Disponible en: https://www.sap.org.ar/comunidad-novedad.php?codigo=23

  8. Patrick SK, Noah JA, Yang JF. Developmental constraints of quadrupedal coordination across crawling styles in human infants. J Neurophysiol 2012; 107(11):3050-61.