Cuidar los dientes desde pequeños: recomendaciones para familias

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El cuidado de la salud bucal comienza desde los primeros meses de vida y es fundamental para el bienestar general de niñas y niños. Los dientes sanos no solo permiten comer y hablar adecuadamente, sino que también previenen dolor, infecciones y problemas futuros. Incorporar hábitos desde temprano hace la diferencia: la prevención empieza en casa, todos los días.


Desde el nacimiento: antes de que salgan los dientes

Aunque el bebé aún no tenga dientes, es importante cuidar su boca:

  • Limpiar las encías con una gasa húmeda

  • Evitar transmitir saliva (no soplar la comida ni compartir utensilios) 

  • Prohibido el uso de sustancias dulces en chupetes

Esto ayuda a reducir bacterias y preparar al bebé para la higiene futura.


Cuando aparece el primer diente (aprox. 6 meses)

Desde este momento comienza el cepillado:

  • Cepillar 2 veces por día, especialmente antes de dormir 

  • Usar cepillo infantil con pasta con flúor (1000 ppm) en cantidad mínima (tipo medio  “grano de arroz”) 

Los dientes de leche son importantes: mantenerlos sanos evita problemas en los dientes definitivos.


De 1 a 3 años: crear el hábito

En esta etapa se construyen las bases:

  • Mantener el cepillado 2 veces al día

  • El adulto debe realizar el cepillado (no sólo supervisar) 

  • Usar poca pasta dental (cantidad tipo arroz)

  • Evitar el consumo de ultraprocesados y alimentos azucarados. 

También se recomienda la primera consulta con odontopediatría desde el primer año de vida.


De 3 a 6 años: más autonomía, con acompañamiento

  • Aumentar la cantidad de pasta (tamaño “arveja”) 

  • Enseñar el cepillado, pero siempre con supervisión

  • Incorporar el hábito como parte de la rutina diaria

 Aunque el niño quiera hacerlo solo, el adulto debe completar el cepillado.


Desde los 6-7 años en adelante

  • Pueden empezar a cepillarse solos, pero aún con control del adulto. 

  • Incorporar hilo dental cuando los dientes están en contacto.

  • Mantener controles odontológicos regulares.

El objetivo es que el cuidado bucal se convierta en un hábito propio.


Hábitos que protegen los dientes más allá de la edad, hay medidas clave:

  • Cepillarse al menos 2 veces al día

  • Reducir el consumo de azúcares

  • Evitar el uso de mamadera con líquidos azucarados

  • Consultar periódicamente al odontopediatra

  • Acompañar siempre el cepillado en la infancia


Una buena higiene desde pequeños previene caries, dolor e infecciones, y favorece el desarrollo saludable.


Un mensaje para las familias

  • Los hábitos se construyen desde los primeros años

  • Los adultos son el ejemplo más importante

  • No se trata de perfección, sino de constancia


Cuidar los dientes es parte de la crianza. Con pequeños gestos diarios, estamos ayudando a niñas y niños a crecer sanos hoy y en el futuro.