Control Oftalmológico: su importancia
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La importancia del control oftalmológico
La evaluación y detección precoz de problemas en la visión de un niño, niña y adolescente debe ser garantizada desde el sistema de salud en pos de la equidad de los mismos.
Según la Organización Mundial de la Salud, en el mundo hay 7,5 millones de niños en edad escolar portadores de algún tipo de deficiencia visual y sólo el 25% presenta síntomas.
Los controles oftalmológicos deben iniciarse en la primera semana de vida a través del reflejo rojo, debiendo este ser simétrico con ausencia de opacidades o leucocoria. Posteriormente, antes de los 3 meses se debe derivar a oftalmólogo para evaluación visual, de alineación y fondo de ojo. A los 6 meses del primer examen se debe repetir el control con el oftalmólogo, luego cada 2 años hasta los 5 años y a partir de esa edad cada 1 o 2 años.
Aproximadamente el 80% de la información que llega a nuestro cerebro es visual. Cualquier aprendizaje se realiza más fácilmente si los dos ojos se emplean de forma eficiente y el cerebro procesa esas imágenes de forma adecuada.
Cuando estas habilidades visuales fallan, el procesamiento y la interpretación de la información visual pueden ser la causa de un problema de aprendizaje. La percepción visual es muy importante en el proceso de aprender a leer. La visión es mucho más que tener buena vista o agudeza visual perfecta. La visión implica captar la información visual, procesarla, obtener un significado, para poder interpretar y comprender todo lo que nos rodea.
Los controles oftalmológicos antes del ingreso escolar permiten detectar precozmente patologías mejorando el desempeño escolar y la integración social, brindando mayores oportunidades.
Datos importantes que debemos tener en cuenta cuando vamos a la consulta con el especialista:
- Antecedentes personales: prematurez, enfermedades congénitas o connatales, sufrimiento fetal, hipoxia perinatal, enfermedades de base o tratamientos recibidos que puedan afectar la visión.
- Antecedentes familiares: alteraciones de la visión como ambliopía, estrabismo, retinoblastoma, cataratas congénitas, glaucoma o tumores oculares
Si tu hijo/a posee alguno de estos antecedentes, tienen más probabilidades de tener problemas oftalmológicos.
Signos y síntomas de problemas visuales:
Los niños/as con problemas visuales muchas veces no presentan síntomas, signos ni molestias.
En otros casos podemos notar:
- Dificultad en la visión a corta, mediana o larga distancia.
- Problemas para leer el pizarrón en clase.
- Dificultades para leer.
- Déficit de atención y concentración y/o bajo rendimiento escolar.
- Se acerca demasiado al televisor.
- Se acerca los objetos para verlos.
- Desvía un ojo de forma permanente o intermitente
- Presenta cefalea.
- Que entrecierre los ojos.
- Baja coordinación ojos-mano, como dificultad al atrapar una pelota u otra actividad parecida.
El médico oftalmólogo es el médico especializado y entrenado para cuidar la salud visual. Los oftalmólogos infantiles cuentan con el equipamiento y la experiencia necesaria para examinar y tratar la visión de los niños.
Es necesario realizar controles oftalmológicos desde edades tempranas y en niños preescolares. El sistema de Salud debiera garantizar la accesibilidad a las consultas oftalmológicas propendiendo a la equidad.
